La yoga es una disciplina, un arte y una filosofía ancestral de la India, de la cual hay vestigos de su esxistencia hace más de 5000 años. El gurú o maestro elegía un discípulo siendo niño a quien transmitir todos sus conocimientos y así continuar por generaciones la conservación de la filosofía yóguica.
Los niños por naturaleza tienen afinidad a la yoga, pues aún mantienen ese contacto con la naturaleza, saben escuchar de forma natural a su cuerpo y mantienen la intuición por encima de la razón. Es por esto que el empezar a practicar yoga desde una edad temprana facilita el mantener ese contacto con su yo interno, manteniendo una untegración del cuerpo, mente y alma sin perderla u olvidarla al entrar en la adolescencia.
En un proyecto (Alice) realizado en la India con niños con problemas de aprendiaje o bajo rendimiento escolar, se comprobó que los alumnos que practicaron yoga mejoraron mucho más su rendimiento que aquellos a los que se les impartieron clases extras de las materias en las que presentaban problemas.
La yoga aumenta la capacidad de concentración y la atención dirigida,
Junto con la respiración libera tensiones diarias y ayuda a mantener emociones estables.
Es tan bueno practicarla pero sobre todo tan divertido